La Dirección regional de Salud Junín, continúa en alerta frente al incremento de casos de la enfermedad de manos, pies y boca ocasionado por el virus Coxsakie. A la fecha, son 172 casos reportados por la oficina de Epidemiología; y, frente a ello, los sectores de Salud y Educación vienen desarrollando campañas de sensibilización en instituciones educativas.

“Debemos tener claro que la enfermedad tiene un tratamiento paliativo. La mejor manera de prevenir es lavándose las manos, manteniendo limpios los ambientes y realizando una detección oportuna para prevenir más contagios”, resaltó Kathia Churampi Meza, miembro del equipo técnico de Prevención y Control de Diresa Junín, durante las capacitaciones virtuales que realiza el sector Salud a directivos y plana docente de diversas instituciones educativas en coordinación con las Unidades de Gestión Educativa Local.

En los próximos días se continuará con las capacitaciones, con el objetivo de que los docentes refuercen y promuevan el lavado de manos en los estudiantes y sepan identificar los síntomas de la enfermedad y así dar aviso oportuno al centro de salud más cercano.


“A comparación de la semana anterior se tuvo un incremento del 30%, el personal de salud está captando más casos de coxsackie. Cuando se identifica un caso en un aula, los demás compañeros también se van a aislamiento y la institución deberá tomar medidas de higiene de manera más rigurosa”, explicó Ananí Basaldúa Galarza, directora de Epidemiología de Diresa Junín.

Se recomienda a los padres de familia no enviar a la institución educativa a su menor hijo si presenta síntomas como: fiebre, dolor de garganta, sarpullido en manos, pies y boca (pequeñas llagas); acudir al establecimiento de salud inmediatamente, evitar la automedicación y dar aviso al docente para adoptar las medidas correspondientes.

Por su parte, el personal de salud brindará el tratamiento respectivo e iniciará el seguimiento e investigación epidemiológica. Recuerda evitar lesionar las heridas porque podrían infectarse. Todo el proceso dura de 2 a 3 semanas hasta la recuperación del paciente.