El Dr. Luis Orihuela Lazo, Director General del Hospital “El Carmen” señaló que existe la diabetes tipo 1 y 2. La primera es la afección más común en niños, jóvenes y adultos, que es de carácter genético y es cuando las personas producen muy poca o ninguna insulina y necesitan inyecciones de esta hormona para sobrevivir.

Mientras que la diabetes Tipo 2, que corresponde al 90 por ciento de los casos de diabetes es cuando las personas afectadas no pueden utilizar la insulina de forma eficaz, pero pueden controlar su afección mediante cambios de estilos de vida.

La diabetes tipo 1 se caracteriza por falta de producción de insulina, por ello los niños que padecen esta enfermedad requieren una administración diaria de la hormona. De acuerdo al Dr. Luis Orihuela Lazo, la falta de tratamiento puede llevar al paciente a padecer daños en el corazón, vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios.

Martha Romero Galindo procedente del Vraem nos comenta el caso de su pequeña de 13 años quien fue diagnosticada con Diabetes Tipo I, quien ingreso el 2 de agosto por emergencia pediátrica y fue trasladada a Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital “El Carmen” por el estado en el que se encontraba su menor, asimismo nos refiere que su pequeña no presento síntomas de alarma y actualmente la menor está estable a espera del alta médica.

La diabetes tipo 1 en los niños puede manifestarse de manera tan progresiva que no haya síntomas perceptibles. A veces, el trastorno se diagnostica durante un chequeo de rutina.

Algunos niños con un alto nivel de azúcar en el torrente sanguíneo pueden presentar los siguientes signos y síntomas: aumento de la sed, micción frecuente, aumento del hambre, fatiga, visión borrosa, áreas oscuras en la piel, principalmente alrededor del cuello o en las axilas y en la ingle, entre otras destacó el galeno.

En este sentido, el Dr. Luis Orihuela recomendó a la población en general realizar más actividad física, considerar que diariamente deben realizar ejercicios o caminatas de 30 minutos como mínimo.

Además de comer cinco raciones de frutas y verduras al día, unido al consumo de agua.