Opinión | Verónika, Cerrón buscaba impunidad y no unidad, por Luis Nieva

Burdamente, Perú Libre pretende dar lástima denunciando una risible persecución política contra su líder Vladimir Cerrón. La pregunta es ¿Quién lo persigue? El fujiaprismo escuché por ahí y me maté de risa. Si realmente la justicia peruana estuviera manejada por esas dos pandillas, veríamos a Keiko Fujimori libre y a Alan García vivo, pero no. Vladi sabía que se le venía la noche y, en sus últimos momentos de libertad, dejó un documento para que la región Junín le de licencia en el cargo mientras él se fuga y pasa a la clandestinidad.

Acorrolado por el caso del saneamiento de La Oroya y otros más, que tarde o temprano lo pondrían tras las rejas, Vladimir buscaba llegar al Congreso. Su anuncio “presidencial” para las elecciones adelantadas del próximo año era, en realidad, una mentira. Entre sus planes estaba hacer un supuesto acto de desprendimiento y cederle la candidatura a Verónika Mendoza o en el peor de los casos a Gregorio Santos. Ser gobernador regional no le daba la tan ansiada inmunidad, pero sí un curul en el congreso donde nadie podría tocarlo.

Aunque en sus planes no estaba convencer a Verónika tan rápido, apareció el anuncio del presidente Vizcarra para las elecciones anticipadas. Lo tenía todo fríamente calculado pero la justicia se le adelantó. Así es amigos de la izquierda, Cerrón no buscaba la unidad sino la impunidad. ¿Y la región Junín donde es gobernador? Ja, eso es lo que menos le importaba.

Recuerdo que uno de sus últimos tuis, en libertad, eran vanos cuestionamientos a la reforma política. Cerrón criticaba los nuevos impedimentos para postular al Congreso, entre ellos, tener sentencia en primera instancia y bueno ya lo tiene. Una vez más Verónika iba a confiar en un fantoche, como le ocurrió con Ollanta Humala. Ella misma ha dejado claro que no es un pecado ni delito haber escrito en las agendas de Nadine, como no lo debe haber sido sentarse a la mesa con Cerrón. Pero sí que pasa factura ¿Verdad?