Opinión | Identifiquemos bien al enemigo, por Jhon Cárdenas

La vieja rivalidad que propicia este gobernador, elegido también por algunos jaujinos, va a ser nuevamente utilizada para generar conflicto, división, y engaño. En Jauja, con todas las adversidades y un accidente aéreo acuestas, vemos avanzar el crecimiento del aeropuerto Francisco Carlé. Ahora hay más vuelos, más aerolíneas, y una demanda consolidada. En la época de Unchupaico, dicho sea de paso, no vimos ningún progreso en relación a lo que estaba dentro de las competencias del gobierno regional. Ni siquiera acabaron la Av. Ricardo Palma. Nuestra ciudad todavía no es atractiva para el turista nacional o extranjero.

Con esta breve autocrítica, me dirijo ahora a mis hermanos huancaínos. Sabemos de sus legítimas aspiraciones, también las apoyamos, y sin duda, creemos que muchos de ustedes no piensan ni se expresan de los jaujinos como lo hace Vladimir Cerrón y su pandilla. Sabemos de los antecedentes de este falso socialista, de sus juntas, de la mentira que vende en Huancayo y del aprovechamiento de ese chauvinismo que también nos ha hecho daño a nosotros mismos, los jaujinos.

El problema no es Jauja, ni Huancayo, o los aeropuertos, pienso que somos nosotros el problema. Nuestra envidia, mezquindad, las malditas ganas de pelear en vez de luchar por un bien común. Al final creo que el Valle del Mantaro se convertirá en una gran metrópoli dentro de unos 50 años. Cuando ya no existan fronteras, quizás hasta adoptemos un solo nombre. El aeropuerto ya no será de unos cuantos, será de todos y no importará donde se encuentre ubicado.